Un patio de hormigón suele limpiarse mejor empezando por barrido, detergente adecuado y fregado antes de recurrir a más presión. El tipo de mancha decide si hace falta un tratamiento específico.
Retira suciedad suelta y protege lo que rodea
Barre hojas, tierra y grava; mueve muebles y protege plantas sensibles de productos de limpieza o escorrentía.
Usa un limpiador compatible con la mancha
Grasa, algas, óxido y suciedad general no responden igual. Prueba primero una zona discreta y sigue la etiqueta del producto.
Frota antes de aumentar presión
Un cepillo rígido no metálico suele levantar suciedad sin erosionar la superficie. Aclara evitando enviar contaminantes a desagües pluviales cuando la normativa lo prohíba.
Si usas hidrolimpiadora, empieza suave
Una boquilla demasiado concentrada puede grabar el hormigón. Mantén distancia, prueba presión baja y aumenta solo lo necesario. En manchas antiguas de aceite, trabaja por ciclos cortos de absorción, limpiador y aclarado en vez de inundar la zona. El hormigón es poroso y una mancha profunda puede necesitar varias aplicaciones moderadas.
Fuentes
- American Cleaning Institute — Cleaning Tips — Prácticas de limpieza doméstica, dosificación y uso de productos según superficie y etiqueta.