Cocina

Cómo limpiar el microondas por dentro y por fuera sin dañarlo

Para limpiar el microondas, retira primero restos sueltos y el plato giratorio, ablanda las salpicaduras con vapor si el fabricante lo permite y limpia el interior con un paño suave y agua tibia con jabón. Evita estropajos metálicos, limpiadores abrasivos, productos para horno y exceso de líquido, especialmente alrededor de rejillas y controles.

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La comida seca en las paredes del microondas parece pedir fuerza: rascar, frotar o aplicar el limpiador más potente que tengas. En realidad, suele funcionar mejor lo contrario. Primero rehidrata la suciedad y después retírala con un material suave. Así limpias sin rayar el recubrimiento interior ni empujar líquido hacia rejillas y componentes.

La limpieza completa tiene cuatro zonas distintas: plato y accesorios, cavidad interior, puerta y exterior. Cada una admite un poco más o menos de agua, y esa diferencia importa.

Antes de empezar, comprueba el manual y deja el aparato frío

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) recomienda consultar las instrucciones de uso y cuidado del fabricante. Algunos modelos indican desenchufar el microondas antes de limpiarlo para reducir el riesgo de descarga eléctrica; otros tienen instrucciones específicas para superficies, filtros o funciones de vapor.

Si acabas de utilizarlo, espera a que plato, paredes y recipientes estén a una temperatura cómoda. Retira el plato giratorio, el aro y cualquier accesorio desmontable que el manual permita sacar.

Limpia primero lo que se desprende fácilmente

Retira migas y restos sueltos con papel o un paño. Lava el plato y el aro según las instrucciones del fabricante; muchos platos de vidrio admiten agua templada y detergente, pero un plato aún caliente puede sufrir un choque térmico si lo colocas de inmediato bajo agua fría.

Seca los accesorios antes de devolverlos al aparato. Mientras están fuera tendrás mejor acceso al fondo y a la zona donde gira el plato.

El vapor es útil porque evita tener que rascar

Para salpicaduras endurecidas, USDA propone calentar en un recipiente apto para microondas una taza de agua con bicarbonato o zumo de limón hasta que hierva y dejarlo dentro con la puerta cerrada mientras se enfría. El vapor ayuda a ablandar los residuos secos.

No necesitas llenar el recipiente hasta el borde ni manipularlo inmediatamente después de hervir. Usa un recipiente amplio y estable, sigue las precauciones normales con líquidos calientes y deja que el vapor haga el trabajo antes de abrir y limpiar.

También puedes usar simplemente agua si prefieres no añadir nada. El mecanismo importante es la humedad caliente que vuelve menos adherente la comida reseca.

Después limpia con un paño, no con un estropajo agresivo

Pasa un paño suave humedecido con agua tibia. Si hay grasa, añade una pequeña cantidad de jabón o detergente lavavajillas suave. USDA desaconseja lana de acero, estropajos abrasivos, limpiadores abrasivos y limpiadores para horno dentro del microondas.

Trabaja por techo, paredes, fondo y esquinas. En manchas persistentes, vuelve a humedecer o repite el vapor en lugar de raspar con una herramienta metálica.

No viertas agua directamente en la cavidad. Humedece el paño y escúrrelo. Presta especial atención a rejillas de ventilación, ranuras y otras aberturas: deben limpiarse sin introducir líquido.

La parte superior suele ser la más olvidada

Las salpicaduras suben y se adhieren al techo, donde quedan fuera de la línea de visión. Inclina la cabeza y revisa esa superficie con buena luz. Si hay una tapa o placa interior específica —por ejemplo, una cubierta de guía de ondas— no la retires ni la empapes salvo que el manual indique que es desmontable.

Una pieza que parece simplemente una lámina puede proteger componentes importantes. Si está quemada, rota o muy deteriorada, consulta el manual o el servicio técnico en lugar de improvisar una sustitución.

Limpia la puerta con atención a los bordes

La cara interior de la puerta acumula vapor y salpicaduras. Límpiala con un paño suave y el producto permitido por el fabricante, sin saturar el perímetro.

Retira residuos de los bordes y superficies de contacto para que la puerta cierre correctamente. No rasques juntas, mallas o paneles ni intentes desmontar la puerta para limpiar entre capas de vidrio.

Si la puerta está deformada, no cierra bien o el cierre está dañado, deja de usar el aparato y solicita revisión. La puerta forma parte del sistema de seguridad del microondas.

El exterior necesita menos agua todavía

Para carcasa y tirador, un paño apenas húmedo suele ser suficiente. En paneles táctiles, aplica el limpiador al paño en vez de rociarlo directamente sobre los controles.

Si el aparato está instalado sobre la cocina, la parte exterior puede acumular grasa. Utiliza un producto compatible con el acabado —acero inoxidable, pintura, vidrio o plástico— y seca después para evitar marcas.

No bloquees ni empapes las rejillas de ventilación.

Cómo quitar olor sin perfumar el aparato

Los olores suelen venir de residuos invisibles o salpicaduras secas. Limpia primero techo, paredes, plato y puerta. Después, el mismo método de vapor con agua y limón o bicarbonato que menciona USDA puede ayudar con olores persistentes.

Deja la puerta abierta durante un rato cuando el aparato esté limpio y fuera de uso para que se airee, siempre que sea seguro en tu hogar. Evita sprays perfumados no diseñados para superficies que entran en contacto indirecto con alimentos.

Las manchas quemadas merecen una pausa

Una marca de comida quemada puede ser solo suciedad, pero chispas repetidas, pintura interior levantada, metal expuesto, olor eléctrico o una cubierta interior quemada son otra cosa.

Si el microondas produce arcos o chispas después de retirar cualquier objeto metálico accidental y limpiar los residuos, no sigas probándolo repetidamente. Revisa el manual y solicita servicio si el problema continúa.

La limpieza más fácil es la que haces antes de que se seque

USDA recomienda retirar salpicaduras y derrames a medida que ocurren para evitar que se endurezcan. En la práctica, un paño húmedo después de que el aparato se enfríe ahorra mucho más trabajo que una “limpieza profunda” mensual.

Cubrir los recipientes con una tapa apta para microondas cuando la receta lo permita también reduce salpicaduras, sin sellarlos herméticamente cuando necesitan liberar vapor.

La secuencia que funciona

Retira accesorios, elimina restos sueltos, usa vapor para ablandar, limpia con paño suave y jabón cuando haga falta, atiende puerta y exterior y seca todo antes de volver a montar.

El microondas no queda mejor por aplicar más producto. Queda mejor cuando la suciedad se ablanda primero y se retira sin abrasión ni agua donde no debe entrar.

Fuentes