No existe una temperatura obligatoria para todos los hogares. El Departamento de Energía de EE. UU. recomienda usar la consigna más alta que resulte cómoda y ajustar el termostato cuando la casa queda vacía.
Empieza por confort y humedad
En un clima seco puedes tolerar una temperatura distinta que en uno muy húmedo. Si el aire está fresco pero pegajoso, el problema puede ser deshumidificación y no una consigna demasiado alta.
Haz cambios pequeños
Sube un grado, espera y observa. Un ajuste gradual permite saber dónde deja de ser cómodo sin provocar grandes ciclos de recuperación.
Usa ventiladores cuando haya personas
El movimiento de aire mejora sensación térmica y puede permitir una consigna algo mayor. Apaga ventiladores en habitaciones vacías.
No “compenses” una casa caliente con una consigna extremadamente baja
El aire acondicionado no enfría más rápido por seleccionar una temperatura muy inferior; simplemente intentará funcionar hasta alcanzarla.
Si no alcanza una consigna razonable, busca la causa
Filtro cargado, unidad exterior obstruida, puertas abiertas, fuerte sol o una avería pueden impedir rendimiento. Bajar cada vez más el termostato no corrige esos problemas.
La mejor temperatura es la más alta que mantenga confort y humedad aceptables para quienes viven allí, con ajustes razonables cuando no hay nadie.
Fuentes
- U.S. Department of Energy — Air Conditioning — Eficiencia del aire acondicionado, estrategia de termostato, mantenimiento y reducción de carga térmica.