Un colchón puede hundirse por desgaste de las capas, soporte insuficiente o una base que flexiona. Antes de culpar al colchón, comprueba si el hundimiento cambia al apoyarlo sobre una superficie adecuada.
Mide el hundimiento sin nadie encima
Retira ropa de cama, coloca una regla o listón recto sobre la zona y mide la depresión. Una impresión visible en reposo importa más que una sensación de hundimiento solo al tumbarte.
Revisa la base y el soporte central
Lamas rotas, demasiado separadas o un soporte central que no toca el suelo pueden imitar un colchón vencido. Corrige primero cualquier fallo evidente de la base.
Distingue asentamiento normal de deformación
Las capas acolchadas pueden ablandarse con el uso, pero una depresión profunda y localizada que no recupera forma apunta a desgaste estructural. Consulta la garantía porque algunas marcas definen una profundidad mínima para reclamar.
No intentes compensarlo con una tabla cualquiera
Añadir una tabla puede alterar ventilación, sensación y condiciones de garantía. Usa solo una base compatible con el tipo de colchón y con las instrucciones del fabricante.