El agua filtrada puede saber mal por un cartucho agotado, una instalación reciente sin purgar, agua estancada o un problema que ya viene del suministro. El sabor por sí solo no identifica la causa, así que conviene comparar agua filtrada y sin filtrar y observar cuándo empezó el cambio.
Compara el sabor antes y después del filtro
Prueba agua fría del mismo suministro antes del filtro y después de él, sin usar agua que haya estado horas parada en el grifo. Si solo sabe mal después de filtrar, la causa está probablemente en el cartucho, la carcasa o la purga.
Un cartucho nuevo puede necesitar purga
Muchos filtros necesitan varios litros de purga para retirar finos de carbón y aire. Sigue el volumen o tiempo indicado por el fabricante; si el sabor químico o a plástico no mejora, comprueba que el cartucho sea el correcto y esté bien asentado.
Un filtro agotado puede dejar pasar sabores del suministro
Si el sabor empeoró de forma gradual y el filtro se acerca a su capacidad, puede haber perdido eficacia. Cambia el cartucho según su intervalo y no intentes alargarlo solo porque el caudal todavía parezca normal.
Olor o sabor súbito en toda la casa requiere mirar el suministro
Si agua filtrada y sin filtrar cambian a la vez, revisa avisos del proveedor, trabajos recientes o cambios en el agua de pozo. No uses un filtro doméstico como garantía frente a una contaminación desconocida; ante un aviso sanitario, sigue las instrucciones oficiales.
Fuentes
- Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. (EPA) — WaterSense Home Maintenance — Mantenimiento doméstico relacionado con agua, fugas, accesorios y eficiencia.