Una bombilla que parpadea puede estar floja o fallando, pero varias luces que fluctúan a la vez pueden indicar una conexión eléctrica o problema de suministro. El alcance del parpadeo es la primera pista para decidir qué es seguro comprobar.
Si es una sola lámpara, empieza por la bombilla
Apaga la lámpara, deja enfriar y comprueba que la bombilla sea compatible y esté bien asentada. En bombillas LED (diodos emisores de luz), un regulador incompatible también puede causar parpadeo incluso cuando el cableado está bien.
Si ocurre al arrancar un aparato, observa la magnitud
Una caída muy breve al arrancar un motor grande puede ocurrir, pero parpadeos fuertes o repetidos con electrodomésticos normales merecen revisión. No aumentes fusibles o automáticos para ocultar el síntoma.
Varias habitaciones implican un alcance mayor
Si luces de diferentes circuitos cambian de brillo, se apagan o unas se vuelven más brillantes mientras otras bajan, puede existir un problema de conexión o del suministro. No retires la placa ni la tapa del cuadro para buscarlo: esa comprobación corresponde a un electricista cualificado.
Calor, olor a quemado o chispas requieren detenerse
Apaga el circuito si puedes hacerlo desde un mando normal y seguro, deja de usar la zona y llama a un electricista. Si hay humo o incendio, sal y contacta con emergencias.
Fuentes
- U.S. Consumer Product Safety Commission — Electrical Safety — Riesgos eléctricos domésticos, enchufes, interruptores, cableado y respuesta segura ante sobrecalentamiento.