Si el agua sigue dura pese al descalcificador, la causa puede ser bypass, falta de salmuera, configuración incorrecta, regeneración insuficiente, una fuga de dureza por caudal alto o resina agotada. Medir dureza antes y después del equipo es más útil que juzgar solo por espuma o manchas.
Confirma primero que el agua realmente sigue dura
Usa una prueba de dureza adecuada en agua antes y después del equipo. Si ambas lecturas son parecidas, el descalcificador no está reduciendo dureza; si la salida sí es baja, las manchas pueden venir de otros minerales o residuos.
Revisa bypass, sal y regeneración
Comprueba válvulas, nivel y estado de sal y que el control programe ciclos según consumo y dureza. Una configuración muy baja puede regenerar tarde; una muy alta desperdicia sal sin arreglar una avería mecánica.
Observa si cambia la dureza a distintos caudales
Un equipo pequeño, resina deteriorada o problema interno puede tratar bien un grifo y dejar pasar dureza con varios puntos abiertos. Compara condiciones parecidas y no concluyas por una sola muestra tomada durante una regeneración.
Resina o válvula interna requieren servicio específico
Si hay salmuera normal, programación correcta y sigue sin bajar dureza, puede haber resina agotada, canalización interna o fallo de válvula. No abras la cabeza de control presurizada sin el procedimiento y las herramientas adecuados.
Fuentes
- U.S. Environmental Protection Agency WaterSense — Cation Exchange Water Softeners — Funcionamiento, regeneración, consumo de sal y agua y mantenimiento de descalcificadores domésticos de intercambio catiónico.