Limpieza

¿Por qué no cierra la puerta del garaje?

Si una puerta de garaje abre pero no cierra, los sensores de seguridad, una obstrucción en el recorrido, el ajuste de límites o un problema mecánico son causas frecuentes. Empieza por despejar el hueco y revisar sensores desde fuera; no anules un sistema de reversa para obligar a cerrar.

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Si una puerta de garaje abre pero no cierra, los sensores de seguridad, una obstrucción en el recorrido, el ajuste de límites o un problema mecánico son causas frecuentes. Empieza por despejar el hueco y revisar sensores desde fuera; no anules un sistema de reversa para obligar a cerrar.

Despeja completamente el recorrido

Retira bicicletas, cajas, hielo, piedras y cualquier objeto cerca del umbral o raíles. Un objeto pequeño puede activar la seguridad o impedir que la puerta se asiente sin que sea evidente desde el mando.

Limpia y alinea los sensores de seguridad

Los sensores cerca del suelo deben verse entre sí. Limpia lentes con suavidad, comprueba que soportes no estén golpeados y observa indicadores del fabricante; no puentees ni tapes el sistema para mantener la puerta cerrando.

Prueba el botón mural para separar problemas del mando

Si solo falla el mando remoto, revisa programación, pila e interferencias. Si el botón mural también falla, céntrate en sensores, control y mecanismo en vez de comprar un mando nuevo.

Una puerta torcida, atascada o con cable suelto necesita servicio

No fuerces una puerta que baja inclinada, salta del raíl o muestra muelles o cables dañados. Esos componentes soportan gran tensión; deja de usar el motor hasta que la parte mecánica se repare.