La ropa encoge cuando determinadas fibras cambian de estructura con calor, agua, agitación o tensión liberada durante el lavado y secado. Algodón, lana y algunas mezclas reaccionan de manera distinta, por lo que la etiqueta de cuidado importa más que una temperatura universal.
El calor acelera el encogimiento de muchas fibras
Agua caliente y secado intenso pueden relajar tensiones de fabricación o compactar fibras. Si una prenda admite agua fría o templada y secado bajo, esas opciones suelen reducir el cambio dimensional frente a ciclos más calientes.
La lana puede fieltrarse con agitación y temperatura
Las escamas de la fibra pueden engancharse entre sí cuando hay calor, humedad y movimiento. Un ciclo de lana o lavado manual según etiqueta limita esa fricción; estirar después no siempre revierte el fieltrado.
La secadora suele aportar más calor que el lavado
Una prenda que salió bien del lavado todavía puede encoger en un ciclo de secado alto o demasiado largo. Retira cuando esté seca y usa aire o baja temperatura cuando la etiqueta lo indique.
Parte del encogimiento puede ser permanente
Algunas prendas recuperan algo de forma al humedecer y remodelar suavemente, pero fibras fieltradas o deformadas por calor pueden no volver a su tamaño. Evita forzar costuras y consulta la etiqueta antes de intentar tratamientos de estirado.
Fuentes
- American Cleaning Institute — Cleaning Tips — Buenas prácticas generales de limpieza doméstica y uso responsable de productos.