Agua alrededor de la base del inodoro suele indicar una junta defectuosa, movimiento de la taza o una fuga que baja desde otra parte y termina en el suelo. Conviene dejar de usar el inodoro hasta saber el origen, porque una fuga repetida puede dañar el pavimento y la estructura inferior.
Seca la zona y localiza cuándo aparece el agua
Limpia completamente el suelo y observa si el agua aparece al descargar, al llenar la cisterna o incluso sin usar el inodoro. Ese momento ayuda a diferenciar una junta de base de una conexión de suministro o condensación.
Comprueba si la taza se mueve
Una taza que se balancea puede romper el sello con el desagüe aunque los tornillos parezcan apretados. No sigas apretando con fuerza: la porcelana puede agrietarse y la causa puede ser un suelo irregular o una brida dañada.
Descarta fugas que bajan desde la cisterna
Pasa papel seco por la llave de paso, latiguillo, unión entre cisterna y taza y tornillos de la cisterna. Una gota pequeña puede recorrer la porcelana y acumularse en la base, imitando una junta defectuosa.
Una fuga al descargar suele requerir desmontaje
Si el agua sale por la base justo después de descargar y no viene de arriba, la junta con el desagüe probablemente necesita revisión. Retirar el inodoro implica manipular una pieza pesada y comprobar brida y suelo; un fontanero es adecuado si no tienes experiencia o hay daño por agua.