Una descarga débil puede venir de poco nivel de agua en la cisterna, una compuerta que se cierra demasiado pronto, orificios del borde con depósitos o una obstrucción parcial en la taza o desagüe. Si el inodoro sí descarga pero necesita dos intentos, conviene revisar primero cuánto agua libera realmente antes de usar productos desatascadores.
Comprueba el nivel de agua de la cisterna
Con la tapa retirada con cuidado, el agua debería alcanzar la marca o nivel indicado por el fabricante. Si queda muy baja, revisa el ajuste accesible de la válvula de llenado y confirma que la llave de suministro esté completamente abierta.
Observa si la compuerta se cierra demasiado pronto
Al accionar la descarga, la compuerta debe permanecer abierta el tiempo suficiente para liberar el volumen previsto. Una cadena demasiado floja, demasiado tensa o una goma deformada puede recortar la descarga.
Revisa depósitos en los orificios de descarga
Si el agua sale débil o desigual alrededor del borde, la cal puede estar reduciendo los orificios. Limpia solo con un método compatible con la porcelana y no uses objetos metálicos que puedan dañar superficies o piezas internas.
Una obstrucción parcial cambia el patrón de la taza
Si el agua sube mucho antes de bajar, burbujea o otros desagües reaccionan, puede haber restricción en la salida. Usa un desatascador adecuado y evita mezclar productos químicos; varios accesorios afectados apuntan a una obstrucción más general.
Fuentes
- U.S. Environmental Protection Agency WaterSense — Home Maintenance — Mantenimiento doméstico relacionado con agua, fugas, inodoros, presión y uso eficiente.