Un fregadero con olor a alcantarilla puede tener un sifón seco, suciedad orgánica cerca del desagüe, una ventilación deficiente o un problema de tuberías. Distinguir olor del propio fregadero de gases que suben por el desagüe evita limpiar sin resolver la causa.
Haz correr agua si el fregadero se usa poco
Un sifón necesita agua para bloquear gases. Si el fregadero llevaba semanas sin usarse, deja correr agua y comprueba si el olor desaparece después de renovar el sello hidráulico.
Limpia rebosadero y zona del tapón
Biofilm, jabón y restos atrapados pueden producir un olor que se confunde con alcantarilla. Limpia las superficies accesibles sin mezclar productos químicos y vuelve a evaluar antes de desmontar tuberías.
Observa si hay gorgoteos o vaciado lento
Un fregadero que gorgotea, drena lento o cambia de comportamiento cuando funciona otro aparato puede tener una obstrucción parcial o ventilación deficiente. Esas pistas importan más que el olor por sí solo.
Una fuga bajo el fregadero también puede oler
Humedad persistente dentro del mueble puede generar olores de moho o materia orgánica. Revisa juntas, sifón y fondo del armario; si hay agua residual o daños, corrige la fuga además de limpiar.