El abrillantador reduce la tensión superficial del agua durante el aclarado final para que escurra con más facilidad. Eso puede disminuir gotas, marcas minerales y humedad sobre platos y vasos, especialmente con agua dura o ciclos de secado eficientes. No es detergente y se dosifica en un depósito separado cuando el lavavajillas lo admite.
Ayuda a que el agua escurra de las superficies
Al quedar menos gotas grandes, hay menos agua que deba evaporarse y menos puntos donde los minerales se concentren al secar. El efecto suele notarse más en vidrio, acero y plásticos difíciles de secar.
No sustituye al detergente
El detergente elimina grasa y suciedad durante el lavado; el abrillantador actúa principalmente en el aclarado y secado. No viertas abrillantador en el compartimento de detergente ni detergente en el depósito de abrillantador.
Ajusta la dosis si quedan marcas o exceso de producto
Muchos lavavajillas permiten cambiar cuánto abrillantador liberan. Si persisten gotas, sube de forma gradual; si aparece una película azulada o espuma anormal, reduce y comprueba que usas el producto correcto.
El agua dura puede necesitar también otras medidas
Un abrillantador puede reducir manchas pero no elimina todos los minerales del agua. Si la cal es intensa, revisa sal del lavavajillas cuando corresponda, dureza configurada y descalcificación recomendada por el fabricante.