Un tornillo con la cabeza pasada suele empeorar cuando se sigue usando una punta que ya resbala. Empieza con el método menos agresivo —punta correcta, presión axial y más agarre— y avanza solo si falla, para no dañar la pieza ni romper el tornillo dentro.
Usa la punta exacta y presión recta
Limpia la cabeza y prueba una punta que llene bien la cavidad. Mantén el destornillador alineado con el eje y presiona con firmeza mientras giras despacio; una punta demasiado pequeña termina redondeando lo que queda.
Añade agarre antes de taladrar
Una banda de goma fina entre punta y cabeza puede ayudar en daños leves, y unos alicates pueden servir si la cabeza sobresale lo suficiente. Evita trucos que exijan mucha fuerza cerca de superficies frágiles o componentes eléctricos.
Un extractor requiere perforar centrado
Para daños mayores, un extractor de tornillos funciona mejor con un agujero piloto pequeño y centrado, siguiendo su tamaño recomendado. Taladrar inclinado puede dañar la rosca de la pieza o romper el extractor, que es difícil de retirar.
Detente si el tornillo forma parte de una pieza crítica
Tornillos en cuadros eléctricos, aparatos conectados, piezas estructurales o elementos de seguridad no son buenos lugares para experimentar con taladro y extractor. Aísla la energía y usa el procedimiento de servicio adecuado cuando corresponda.