El exceso de riego no se identifica solo por hojas amarillas. La señal más útil es combinar aspecto de la planta con un sustrato que permanece húmedo demasiado tiempo, raíces deterioradas o falta de drenaje.
Comprueba la humedad varios centímetros abajo
Introduce un dedo o herramienta limpia en el sustrato, no te fíes solo de la capa superior. Si permanece mojado muchos días después del riego, la planta puede estar recibiendo agua con más frecuencia de la que consume.
Mira hojas y tallos junto con el sustrato
Amarilleo, caída de hojas blandas, tallos acuosos o crecimiento detenido pueden acompañar exceso de agua, pero también otras causas. El patrón tiene sentido solo si el sustrato sigue húmedo.
Revisa agujeros de drenaje y raíces si hace falta
Una maceta sin salida o un plato siempre lleno mantiene raíces sin oxígeno. Si la planta empeora, extraerla con cuidado puede revelar raíces marrones, blandas o malolientes que necesitan saneamiento y sustrato aireado.
Corrige frecuencia, no compenses con más agua
Deja que el sustrato alcance el nivel de sequedad apropiado para esa especie antes de volver a regar. Mejora luz, drenaje o mezcla si secan demasiado lento; un calendario fijo no sirve para todas las estaciones.
Fuentes
- University of Minnesota Extension — Watering Houseplants — Riego, drenaje y señales de estrés hídrico en plantas de interior.