La grasa de una campana se acumula sobre todo en la parte inferior, la carcasa y los filtros metálicos. Limpiar esas zonas con frecuencia evita capas pegajosas y mantiene libre el paso de aire sin mojar motor, cableado ni controles.
Apaga la campana y deja enfriar la cocina
Trabaja con la placa o cocina fría y desconecta la campana si el manual lo recomienda. Retira primero polvo y grasa superficial para no empujar suciedad hacia ranuras o componentes eléctricos.
Distingue filtros metálicos de filtros de carbón
Muchos filtros metálicos se pueden lavar con agua caliente y detergente desengrasante suave, pero los filtros de carbón suelen ser reemplazables y no recuperan su capacidad por lavado. Sigue el manual del modelo.
Desengrasa la carcasa sin inundar juntas
Aplica producto sobre un paño, no directamente en botones, luces o rendijas. Deja actuar brevemente sobre grasa endurecida y retira con pasadas repetidas en vez de usar estropajos que rayen acero o pintura.
Monta todo solo cuando esté seco
Los filtros lavables deben estar completamente secos antes de volver a colocarlos. Si el ventilador sigue teniendo poco caudal o vibra después de limpiar filtros y superficies accesibles, puede necesitar mantenimiento interno profesional.
Fuentes
- American Cleaning Institute — Cleaning Tips — Prácticas de limpieza doméstica, dosificación y compatibilidad de productos con superficies y materiales.