La cera sobre ropa se quita mejor en dos fases: primero se retira el exceso sólido y después se trata la película grasa o el tinte que queda. Aplicar calor sin mirar la etiqueta puede fijar colorantes o dañar fibras sintéticas, así que conviene empezar en frío.
Endurece la cera y retira el exceso
Deja enfriar la mancha o aplica frío desde el reverso hasta que la cera esté quebradiza. Levanta lo grueso con una cuchara o borde romo, sin raspar con tanta fuerza que abras el tejido.
Usa calor solo si la etiqueta y el tejido lo permiten
En tejidos resistentes, papel absorbente y calor bajo controlado pueden transferir parte de la cera restante. Evita esta fase en telas sensibles al calor y no uses una plancha directamente sobre la cera.
Trata el halo graso o el color por separado
Después de retirar la cera, aplica un quitamanchas compatible o una pequeña cantidad de detergente líquido en el residuo graso. Las velas coloreadas pueden dejar tinte que necesita un tratamiento distinto al de la grasa.
No uses secadora hasta comprobar la mancha
Lava según la etiqueta y revisa con la prenda aún húmeda. El calor de la secadora puede fijar el resto de grasa o tinte; si queda marca, repite el tratamiento compatible antes de secar.
Fuentes
- American Cleaning Institute — Cleaning Tips — Buenas prácticas generales de limpieza doméstica y uso responsable de productos.