Preparar una casa para el invierno consiste en reducir pérdidas de calor, proteger agua y equipos y comprobar los sistemas antes de que llegue el frío intenso. Hacerlo por prioridades evita gastar en mejoras pequeñas mientras quedan riesgos como tuberías expuestas o calefacción sin mantenimiento.
Empieza por calefacción, detectores y chimeneas
Haz el mantenimiento que requiera tu sistema de calefacción y cambia filtros cuando corresponda. Comprueba detectores de humo y monóxido de carbono y, si usas chimenea o equipo de combustión, asegúrate de que ventilación y conductos estén en condiciones.
Protege tuberías y grifos exteriores
Desconecta mangueras, sigue el procedimiento de cierre o drenaje de grifos exteriores de tu instalación y aísla tramos vulnerables. Localiza también la llave general de agua antes de una emergencia.
Sella corrientes de aire accesibles
Revisa burletes de puertas, ventanas y penetraciones visibles. El sellado reduce incomodidad y carga de calefacción, pero no bloquees rejillas, entradas de aire de combustión ni ventilaciones diseñadas para funcionar.
Prepara exterior y plan para cortes de suministro
Limpia canalones cuando sea seguro, guarda muebles ligeros y revisa ramas dañadas lejos de líneas eléctricas. Ten linternas, baterías y un plan de calefacción segura para cortes; nunca uses barbacoas o generadores dentro de casa o garaje.
Fuentes
- ENERGY STAR — Home Energy — Uso y eficiencia de energía en el hogar, climatización y electrodomésticos.