Limpieza

Cómo lubricar una puerta de garaje

Lubricar una puerta de garaje reduce ruido y desgaste en bisagras, rodillos compatibles y muelles cuando el fabricante lo permite, pero no corrige una puerta desequilibrada ni un cable dañado. Usa el lubricante indicado para herrajes de puerta de garaje, aplica poca cantidad y mantente fuera del sistema de muelles y cables si requiere desmontaje o ajuste.

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Lubricar una puerta de garaje reduce ruido y desgaste en bisagras, rodillos compatibles y muelles cuando el fabricante lo permite, pero no corrige una puerta desequilibrada ni un cable dañado. Usa el lubricante indicado para herrajes de puerta de garaje, aplica poca cantidad y mantente fuera del sistema de muelles y cables si requiere desmontaje o ajuste.

Limpia polvo y suciedad antes de lubricar

Con la puerta cerrada y el automatismo desconectado según el manual, limpia bisagras y superficies accesibles. Añadir lubricante sobre grasa cargada de polvo forma una pasta abrasiva y hace más difícil ver grietas o desgaste.

Lubrica puntos de giro, no los raíles como si fueran una guía deslizante

Aplica una pequeña cantidad en pasadores de bisagra, rodamientos de rodillos metálicos y otros puntos que el fabricante señale. Los raíles deben estar limpios y alineados; cubrirlos de grasa puede atrapar suciedad y no corrige una rueda dañada.

No desmontes muelles, cables o soportes bajo tensión

Los muelles almacenan mucha energía y ciertos soportes permanecen bajo tensión incluso con la puerta quieta. Puedes aplicar lubricante externo si el manual lo indica, pero ajustes de tensión, sustitución de cables o retirada de herrajes cargados son trabajos profesionales.

Mueve la puerta y limpia el exceso

Tras volver a conectar el automatismo, abre y cierra una o dos veces para repartir el producto. Limpia goteos y escucha si queda un ruido localizado. Un golpe, cable deshilachado o puerta que cae de un lado no es un problema de lubricación.