Una placa de vitrocerámica se raya con abrasivos, partículas arrastradas y herramientas mal usadas. La limpieza más segura empieza cuando la superficie está a la temperatura indicada por el fabricante, retira suciedad suelta y usa un limpiador y raspador aprobados sin ejercer presión innecesaria.
Deja enfriar salvo que el fabricante indique otra cosa
La mayoría de limpiezas rutinarias se hacen con la placa fría para evitar quemaduras y que el producto se queme sobre el vidrio. Un derrame de azúcar fundido puede tener instrucciones especiales, así que consulta el manual para ese caso.
Retira polvo y granos antes de frotar
Sal, arena y restos duros pueden actuar como lija si se arrastran bajo una esponja. Levántalos con un paño húmedo suave y cambia de cara cuando recoja partículas.
Usa limpiador no abrasivo y el raspador en el ángulo indicado
Aplica poca cantidad del producto recomendado. Si hace falta raspador de cuchilla para residuo adherido y el fabricante lo autoriza, mantenlo casi plano y desliza, sin clavar la esquina ni usarlo sobre zonas dañadas.
Evita estropajo metálico, polvos abrasivos y utensilios sucios
Una vez limpia, seca la placa y limpia también bases de ollas antes de cocinar. Un arañazo profundo, grieta o desconchado no se pule de forma segura en casa; deja de usar la zona dañada y sigue la guía del fabricante.
Fuentes
- American Cleaning Institute — Cleaning Tips — Buenas prácticas generales de limpieza doméstica y uso responsable de productos.