El filtro de pelusas debe quedar libre antes o después de cada carga porque una capa compacta reduce el flujo de aire y alarga el secado. Además de retirar pelusa con la mano, algunos filtros necesitan un lavado ocasional si suavizantes o productos dejan una película invisible.
Retira la pelusa en cada carga
Saca el filtro con la secadora parada y fría y retira la capa de pelusa con los dedos. No empujes residuos dentro del hueco; acumularlos alrededor del filtro puede empeorar el flujo y dificultar una limpieza posterior.
Comprueba si la malla está recubierta
De vez en cuando vierte unas gotas de agua sobre la malla. Si se forman gotas y el agua no atraviesa con facilidad, puede haber película de suavizante o producto aunque el filtro parezca visualmente limpio.
Lava la malla con agua y detergente suave si el manual lo permite
Usa un cepillo suave, aclara bien y deja secar el filtro por completo antes de volver a colocarlo. No deformes la malla ni uses objetos punzantes que puedan abrir huecos por donde pase pelusa.
Un filtro limpio no sustituye limpiar el conducto
Si la ropa tarda más en secarse, la secadora se calienta demasiado o hay olor a quemado, revisa también el conducto y la salida exterior. El filtro captura mucha pelusa, pero no toda, y una restricción del conducto aumenta riesgo de incendio.
Fuentes
- American Cleaning Institute — Cleaning Tips — Métodos de limpieza doméstica, uso y dosificación de productos y compatibilidad con materiales.