La ventilación de la secadora es una pieza de seguridad, no solo de rendimiento. La pelusa acumulada reduce el flujo de aire, alarga los ciclos y puede contribuir a un incendio.
Desconecta antes de mover la secadora
Desenchufa el equipo. Si es de gas y necesitas desplazarlo lo suficiente como para tensar la línea de gas, no sigas: esa manipulación corresponde a un profesional.
Separa el conducto sin deformarlo
Accede a la conexión posterior y retira pelusa suelta con aspiración y un cepillo adecuado. No uses herramientas que perforen el conducto ni empujes un tapón más adentro.
Limpia toda la trayectoria hasta el exterior
Revisa la salida y la compuerta exterior. El conducto debe quedar continuo, sin nidos, pelusa compactada ni secciones aplastadas detrás del aparato.
No uses materiales inadecuados al volver a montar
Sigue el manual y la normativa local sobre material y uniones. Los tramos flexibles muy frágiles o dañados pueden necesitar sustitución, no solo limpieza.
Los recorridos largos o en altura cambian el riesgo
Si la salida está en un tejado, el conducto tiene muchos codos o no puedes alcanzar toda la ruta, contrata limpieza profesional en vez de improvisar con una escalera o herramientas extensibles.
Después, confirma que la compuerta exterior abre con un flujo claro y que el conducto no se ha vuelto a aplastar al colocar la secadora.
Fuentes
- U.S. Consumer Product Safety Commission — Clothes Dryer Safety — Prevención de incendios en secadoras, retirada de pelusa, ventilación y uso seguro.