Algunas prendas de seda pueden lavarse en casa y otras están etiquetadas solo para limpieza profesional. Antes de mojarla, manda la etiqueta de cuidado: si permite lavado, trabaja con agua fresca, poco movimiento y un detergente suave, evitando retorcer o secar con calor directo.
Comprueba etiqueta, adornos y solidez del color
Una seda con estructura, forro, bordados o tinte inestable puede necesitar limpieza profesional aunque la fibra parezca lavable. Si el color te preocupa, prueba una zona interior con un paño húmedo antes de sumergirla.
Lava a mano con movimientos suaves si la etiqueta lo permite
Usa agua fría o ligeramente templada y una pequeña cantidad de detergente apto para delicados. Mueve la prenda suavemente durante poco tiempo; no frotes zonas entre sí ni la dejes horas en remojo.
Aclara sin retorcer
Cambia el agua hasta que salga limpia y presiona con suavidad para expulsar líquido. Para retirar más agua, enrolla la prenda en una toalla limpia; retorcer puede marcar o deformar la seda mojada.
Seca lejos de sol intenso y calor
Da forma a la prenda y sécala como indique la etiqueta, normalmente en plano o colgada con buen soporte. Evita radiadores, secadoras calientes y sol fuerte, que pueden encoger, decolorar o debilitar el tejido.
Fuentes
- American Cleaning Institute — Fabric Care — Cuidado de tejidos, manchas y métodos compatibles con las etiquetas de las prendas.