Un sofá que se desliza suele necesitar más fricción con el suelo o una distribución mejor de las patas, no fijarlo de forma permanente. La solución depende de suelo, peso y tipo de pata; cualquier apoyo debe proteger el acabado y mantener el mueble estable al sentarse.
Limpia suelo y patas antes de añadir material
Polvo, cera y suciedad reducen agarre. Limpia ambas superficies con productos compatibles y comprueba que todas las patas apoyen de forma uniforme.
Usa almohadillas antideslizantes compatibles
Goma o material de alta fricción bajo cada pata suele funcionar en madera, baldosa o laminado, pero algunos compuestos pueden manchar acabados. Elige un producto indicado para tu suelo y del tamaño suficiente para repartir la carga.
Una alfombra necesita base antideslizante si se mueve con el sofá
Colocar las patas delanteras sobre una alfombra puede estabilizar, pero si la alfombra se desliza solo trasladarás el problema. Usa una base compatible y evita bordes que creen tropiezos.
Revisa patas flojas o desniveladas
Si una pata gira, está más corta o el bastidor se mueve, ninguna almohadilla resolverá bien la inestabilidad. Aprieta herrajes según el diseño y repara daño estructural antes de añadir fricción.