Las bolitas aparecen cuando fibras sueltas se rozan, se enredan y quedan adheridas a la superficie del tejido. No siempre pueden evitarse por completo, pero reducir fricción, elegir un ciclo adecuado y controlar el calor puede ralentizar mucho su aparición, especialmente en prendas de punto y mezclas sintéticas.
Separa prendas ásperas de tejidos que forman bolitas
Vaqueros, cierres, velcros y prendas pesadas aumentan el roce. Lava jerséis, punto fino y tejidos delicados con cargas de textura similar y cierra cremalleras o ganchos que puedan enganchar fibras.
Da la vuelta a las prendas sensibles
Lavar del revés reduce parte del roce visible sobre la cara exterior. También protege estampados y superficies cepilladas, aunque no elimina el desgaste que ocurre dentro de la estructura del tejido.
Elige un ciclo que no castigue más de lo necesario
Sigue la etiqueta y usa ciclo suave cuando corresponda. Sobrecargar el tambor no protege la ropa: puede aumentar el roce y además impedir que agua y detergente circulen bien.
Reduce calor y tiempo de secado innecesarios
El calor alto y el movimiento prolongado pueden acelerar el desgaste de ciertas fibras. Retira la ropa cuando esté seca y usa secado suave o al aire cuando la etiqueta y el tejido lo aconsejen.
Fuentes
- American Cleaning Institute — Fabric Care — Cuidado de tejidos, manchas y métodos compatibles con las etiquetas de las prendas.