La ropa suele encoger en la secadora por una combinación de calor, movimiento y tiempo, especialmente si el tejido ya es sensible a la contracción. La mejor prevención es seguir la etiqueta, usar solo el calor necesario y retirar la prenda cuando esté seca en lugar de alargar el ciclo por costumbre.
Lee la etiqueta antes del primer secado
Algodón, lana, viscosa y mezclas pueden responder de forma muy distinta al calor. Si la etiqueta indica secado a baja temperatura, en plano o sin secadora, esa instrucción tiene prioridad sobre un ajuste genérico de la máquina.
Usa menos calor cuando el tejido lo permita
El calor alto acelera la pérdida de humedad pero también aumenta el riesgo de contracción en algunas fibras. Un ciclo de baja temperatura puede tardar más y aun así proteger mejor tamaño, elásticos y acabados.
No seques más tiempo del necesario
Seguir calentando ropa que ya está seca añade exposición sin mejorar el resultado. Usa sensor de humedad si funciona bien o revisa la carga hacia el final y retira prendas sensibles antes que piezas gruesas si hace falta.
Seca al aire prendas con alto riesgo
Punto de lana, prendas delicadas y algunas piezas estructuradas conservan mejor forma en plano o colgadas según la etiqueta. Si una prenda ya encogió, no confíes en que cada lavado pueda devolverla completamente a su tamaño original.
Fuentes
- American Cleaning Institute — Fabric Care — Cuidado de tejidos, manchas y métodos compatibles con las etiquetas de las prendas.