Cerrar rejillas en habitaciones que no se usan parece una forma lógica de ahorrar energía, pero en muchos sistemas de aire por conductos no funciona así. El ventilador y los conductos están diseñados para un caudal concreto; aumentar la resistencia puede reducir eficiencia, generar ruido y empeorar el equilibrio del sistema.
El ventilador no deja de trabajar porque cierres una rejilla
En sistemas centrales normales, cerrar una salida no reduce de forma proporcional la energía del ventilador o del compresor. Parte de la presión simplemente aumenta dentro de la red de conductos.
Demasiadas rejillas cerradas pueden reducir caudal por el equipo
Menos aire a través del serpentín o intercambiador puede empeorar rendimiento y, en algunos equipos, activar límites de seguridad. El efecto exacto depende del diseño, pero cerrar muchas rejillas como estrategia de ahorro no es equivalente a zonificar.
El ahorro real suele venir de reducir carga térmica
Ajustar el termostato de forma razonable, mejorar sellado e aislamiento y mantener filtros y equipos suele tener más efecto. Si una habitación no se usa, cerrar la puerta puede ayudar al confort, pero no conviertas rejillas cerradas en el método principal de ahorro.
Un sistema zonificado sí gestiona caudal de forma diseñada
Las compuertas y controles de zona coordinan qué áreas reciben aire y cómo responde el equipo. Si quieres dejar partes de la casa con menos climatización de forma habitual, una solución diseñada es distinta de cerrar rejillas manualmente.
Fuentes
- Departamento de Energía de EE. UU. — Energy Saver — Eficiencia energética doméstica, climatización y consumo de equipos.