La salsa de tomate combina pigmento, aceite y a veces proteínas, así que conviene retirar exceso, aclarar desde el reverso y pretratar antes del lavado. El calor de la secadora puede fijar lo que quede.
Retira el exceso sin extender la mancha
Usa una cuchara o borde romo para retirar salsa de la superficie. No frotes desde el centro hacia fuera, porque puedes empujar pigmento y grasa más profundamente entre las fibras.
Aclara con agua fría desde el reverso
Coloca la mancha boca abajo y deja que el agua atraviese la tela desde atrás para expulsar residuos. El agua muy caliente al principio puede complicar manchas que también contienen proteínas.
Pretrata la grasa y el pigmento
Aplica detergente líquido para ropa o un quitamanchas compatible, deja actuar el tiempo indicado y frota muy suavemente si la etiqueta lo permite. En blanco resistente, un blanqueador de oxígeno puede ayudar según instrucciones.
No seques hasta comprobar la marca
Lava según la etiqueta y revisa la prenda húmeda con buena luz. Si queda sombra, repite el tratamiento antes de usar secadora; el calor puede hacer más persistente el residuo.
Fuentes
- American Cleaning Institute — Laundry Basics — Lavado doméstico, dosificación, tratamiento de manchas y cuidado de tejidos según etiqueta.