Las polillas de la ropa dañan sobre todo fibras animales como lana, cachemira, piel y plumas; las larvas, no los adultos, son las que comen. La estrategia eficaz combina localizar prendas afectadas, limpiar y guardar textiles de riesgo correctamente.
Busca larvas, estuches y daño, no solo polillas adultas
Inspecciona costuras, pliegues, alfombras de lana y prendas guardadas sin mover. Agujeros irregulares, sedas, pequeños estuches o larvas son evidencia más útil que una polilla volando por una ventana.
Limpia o trata las prendas afectadas según su etiqueta
Lavado, limpieza en seco o calor/frío controlado pueden matar etapas del insecto, pero el método debe ser compatible con la fibra. No arruines una prenda delicada con una temperatura que su etiqueta prohíbe.
Aspira armarios y elimina pelusa orgánica
Las larvas pueden alimentarse de pelo, pelusa y restos en rincones oscuros. Aspira baldas, zócalos, grietas y debajo de muebles, y desecha el contenido de la aspiradora fuera de la zona.
Guarda textiles limpios en recipientes cerrados
Lava o limpia las prendas antes de guardarlas durante meses y usa bolsas o cajas que cierren bien. Las trampas de feromonas sirven para detectar adultos, pero no sustituyen la eliminación de larvas y fuentes.
Fuentes
- U.S. Environmental Protection Agency — Integrated Pest Management — Prevención y manejo integrado de plagas mediante saneamiento, exclusión, vigilancia y tratamientos dirigidos.