El cuero necesita poca humedad y productos compatibles con su acabado. Antes de limpiar todo el sofá, identifica si es cuero protegido, anilina o un material sintético, porque una técnica segura para uno puede manchar otro.
Aspira costuras y polvo primero
Usa un accesorio blando para retirar migas y partículas de costuras y pliegues. La suciedad seca puede rayar el acabado si se arrastra con un paño húmedo.
Prueba el limpiador en una zona oculta
Aplica una cantidad mínima del producto recomendado y deja secar para comprobar cambios de color, brillo o tacto. Evita alcohol, acetona y limpiadores domésticos fuertes salvo aprobación expresa del fabricante.
Trabaja con poca humedad
Limpia por secciones con un paño apenas humedecido y seca inmediatamente. No empapes costuras ni dejes charcos sobre el cuero, porque el agua puede dejar cercos o endurecer algunas pieles.
Acondiciona solo si el tipo de cuero lo admite
Un acondicionador compatible puede ayudar a ciertos cueros acabados, pero no debe aplicarse por rutina a cualquier superficie. Sigue la frecuencia del fabricante y evita capas aceitosas que atraigan polvo o alteren el color.
Fuentes
- American Cleaning Institute — Cleaning Tips — Prácticas de limpieza doméstica, dosificación y compatibilidad de productos con superficies y materiales.