Un enchufe con olor a quemado puede estar sobrecalentándose por conexión floja, contacto deteriorado, sobrecarga o daño interno. No sigas usándolo para ver si el olor desaparece.
Desconecta la carga si puedes hacerlo con seguridad
Si el enchufe o clavija está caliente, chisporrotea o presenta daño, no lo manipules más de lo necesario. Corta el circuito desde un lugar seguro si sabes cuál es.
Mira la clavija y el aparato también
Marcas de calor solo en una clavija pueden apuntar al cable o aparato, pero el receptáculo también puede haber perdido presión de contacto. Deja ambos fuera de servicio hasta revisar.
No pruebes otro aparato en un enchufe quemado
La ausencia de llama no significa que sea seguro. Carbonización y conexiones flojas pueden seguir generando calor dentro de la caja.
Humo o fuego requiere respuesta de emergencia
Si hay humo, fuego o la pared se calienta rápidamente, aléjate y usa los servicios de emergencia. La reparación del receptáculo y cableado debe hacerse con el circuito verificado sin tensión. Deja de usar el enchufe y cualquier aparato conectado hasta que se identifique la causa del sobrecalentamiento; cambiar de clavija o mover la carga a otro punto no convierte ese receptáculo en seguro.
Fuentes
- U.S. Consumer Product Safety Commission — Electrical Safety — Riesgos eléctricos domésticos, enchufes, cableado, automáticos y respuesta segura.