Solo algunos zapatos pueden lavarse a máquina. Tejidos resistentes y ciertos sintéticos suelen tolerarlo mejor que cuero, ante, materiales pegados delicados o calzado con estructura rígida.
Comprueba la etiqueta o instrucciones del fabricante
Si el fabricante desaconseja la lavadora, no uses este método. Retira barro seco y suciedad gruesa antes de mojar el calzado.
Quita cordones y plantillas
Lávalos por separado según su material. Esto mejora el acceso al interior y evita que piezas sueltas se deformen o queden mal aclaradas.
Protege zapatos y tambor durante el ciclo
Mete el calzado en una bolsa de malla o funda lavable y añade toallas viejas para amortiguar golpes. Usa un ciclo suave con agua fría o templada si la etiqueta lo permite.
Seca al aire y recupera la forma
Rellena con papel blanco o material que absorba humedad y cámbialo si se empapa. Evita secadora y radiadores porque el calor puede deformar suelas y adhesivos.
Fuentes
- American Cleaning Institute — Cleaning Tips — Prácticas de limpieza doméstica, dosificación y uso de productos según superficie y etiqueta.