Algunas mariquitas se agrupan en fachadas y entran por pequeñas grietas para pasar el frío. La prevención más eficaz ocurre antes de la temporada de entrada, sellando accesos exteriores.
Sella grietas antes del otoño
Revisa marcos de ventanas, puertas, revestimientos, aleros y pasos de cables. Burletes, mallas y sellado exterior reducen entradas sin tratar toda la vivienda con insecticida.
Aspira las que ya están dentro
Recógelas suavemente con aspirador o recipiente y retíralas. Evita aplastarlas sobre paredes y tejidos porque algunas especies pueden dejar olor o manchas.
No suelen reproducirse dentro de la vivienda
Verlas junto a ventanas en días soleados de invierno suele significar que salieron de huecos donde estaban refugiadas, no que exista una colonia alimentándose dentro.
Evita pulverizaciones indiscriminadas en interiores
Una vez dentro de paredes y cavidades, los tratamientos interiores suelen aportar poco y añaden exposición innecesaria. Prioriza exclusión exterior y retirada física.