Limpieza

Cómo limpiar paredes sin dañar la pintura

Las paredes pintadas se limpian de menos a más: quitar polvo, probar agua con detergente suave y solo después tratar manchas concretas. El brillo y la antigüedad de la pintura cambian cuánto roce soporta.

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Las paredes pintadas se limpian de menos a más: quitar polvo, probar agua con detergente suave y solo después tratar manchas concretas. El brillo y la antigüedad de la pintura cambian cuánto roce soporta.

Quita el polvo antes de humedecer

Usa un paño seco, mopa limpia o aspirador con cepillo suave. El polvo mojado puede formar vetas difíciles de retirar.

Haz una prueba en una zona oculta

Pasa una esponja bien escurrida con agua tibia y unas gotas de detergente. Si sale pigmento, cambia el brillo o queda un halo, reduce humedad y fricción.

Limpia de abajo arriba para controlar chorretones

En paredes muy sucias, hacerlo por zonas pequeñas evita que el agua sucia recorra pintura seca y deje líneas. Después aclara con otro paño apenas húmedo.

Las pinturas mate requieren especial suavidad

Los acabados mates suelen marcarse y pulirse con más facilidad que los satinados. Para rozaduras persistentes, es preferible un retoque de pintura a frotar hasta crear una zona brillante.

Fuentes