Limpieza

¿Cada cuánto hay que cambiar las almohadas?

Una almohada no caduca de golpe. El momento de cambiarla depende del material y, sobre todo, de si sigue sosteniendo bien la cabeza y puede mantenerse limpia.

2 min de lectura

Las recomendaciones de uno o dos años son útiles como recordatorio, pero el estado de la almohada importa más que una fecha exacta. Materiales distintos se deforman a ritmos diferentes.

La señal principal es que ha perdido soporte

Si debes doblarla, apilarla o recolocarla constantemente para estar cómodo, probablemente ya no cumple su función. Dolor nuevo de cuello al despertar también merece revisar almohada, postura y colchón.

Comprueba si recupera su forma

Una almohada de fibra muy apelmazada o espuma degradada puede quedarse plana o llena de bultos. Algunas de plumas pueden ahuecarse y seguir funcionando; otras no.

La higiene también pone un límite

Sudor, aceites, saliva, productos del cabello y alérgenos se acumulan. Usa funda protectora lavable y sigue la etiqueta de cuidado. Si la almohada conserva olor, manchas profundas o material deteriorado después de limpiarla correctamente, sustituirla es razonable.

No todas las almohadas se lavan igual

Fibra, pluma, látex y espuma viscoelástica requieren métodos distintos. Una almohada que no puede secarse completamente puede desarrollar olor o moho; no la vuelvas a la cama húmeda.

Compra por necesidad, no por calendario

Antes de reemplazar, piensa qué ha fallado: altura, firmeza, calor o higiene. Eso ayuda a elegir mejor la siguiente en lugar de repetir el mismo problema.

Si mantiene forma, soporte y limpieza, no hace falta tirarla porque haya cumplido una fecha arbitraria. Si esas tres cosas fallan, el calendario ya es secundario.

Fuentes