Lavandería

Cómo quitar manchas de tinta de la ropa

La tinta no es una sola mancha: un bolígrafo, un rotulador permanente y una tinta al agua pueden necesitar tratamientos distintos. Por eso conviene empezar identificando qué ha manchado la ropa y probando cualquier producto en una zona poco visible.

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La tinta no es una sola mancha: un bolígrafo, un rotulador permanente y una tinta al agua pueden necesitar tratamientos distintos. Por eso conviene empezar identificando qué ha manchado la ropa y probando cualquier producto en una zona poco visible.

No frotes la tinta hacia los lados

Coloca papel absorbente o un paño blanco debajo de la mancha. Trabaja con toques pequeños para transferir color al soporte, cambiándolo cuando se manche.

El alcohol puede ayudar, pero no en cualquier tejido

Para ciertas tintas de bolígrafo, el Instituto Americano de Limpieza recomienda alcohol isopropílico. Prueba primero en una costura interior: algunos tintes y fibras pueden dañarse o perder color.

Aplica poca cantidad desde el reverso hacia el absorbente y ve sustituyendo el papel. No empapes una prenda delicada sin saber cómo reacciona.

Después, enjuaga y lava

Cuando deje de transferirse tinta, aclara bien y aplica detergente o quitamanchas apto. Lava según la etiqueta y comprueba el resultado antes de secar.

Rotulador permanente y tintas especiales

Algunas tintas no salen por completo. Repetir disolventes cada vez más fuertes puede causar más daño que la propia mancha. En prendas valiosas, consulta una tintorería.

Evita mezclas peligrosas

No combines alcohol, lejía, amoniaco u otros productos entre sí. Usa un tratamiento, aclara y ventila.

Antes de aplicar nada, identifica el tipo de tinta si puedes

Un bolígrafo de aceite, un marcador al agua y un rotulador permanente no se disuelven igual. Mira el objeto que causó la mancha y, si conserva marca o composición, úsalo como pista. Cuanto menos tengas que experimentar, menor será el riesgo para la prenda.

En tinta líquida todavía fresca, absorber primero es especialmente importante. Si mojas de inmediato una gran zona sin soporte debajo, puedes crear una mancha mucho más amplia.

Trabajar desde el reverso ayuda a no empujarla más dentro

Cuando el tejido lo permite, coloca la cara manchada sobre papel blanco y aplica el tratamiento por detrás. La tinta tiene entonces una salida hacia el absorbente en lugar de atravesar repetidamente la misma fibra.

Cambia el papel con frecuencia. Si sigues trabajando sobre una zona ya saturada de tinta, puedes volver a transferirla a la ropa.

El alcohol isopropílico no es “alcohol cualquiera”

No sustituyas automáticamente por perfume, gel hidroalcohólico o bebidas alcohólicas. Esos productos contienen otros ingredientes que pueden dejar su propia marca. Si el método requiere alcohol isopropílico, utiliza un producto adecuado y ventila.

Qué pasa con prendas de acetato, seda o acabados especiales

Algunos disolventes pueden afectar fibras, adhesivos y tintes. Si la etiqueta no permite lavado normal o la prenda tiene valor, la opción más segura es explicar a una tintorería qué tipo de tinta fue.

Una mancha que no desaparece del todo puede seguir siendo estable

No todas las tintas salen por completo. Una sombra pequeña y estable puede ser preferible a seguir tratando hasta crear un cerco decolorado, una zona rígida o una fibra debilitada.

Cuando el tratamiento deja de transferir tinta al paño pero la marca no cambia, es una señal para reconsiderar si merece la pena continuar.

Con tinta, el objetivo es transferir el color fuera del tejido sin arrastrarlo por la prenda. Trabaja poco a poco y detente si el color original empieza a cambiar.

Fuentes