Si la ventana llega a cerrarse pero el pestillo no engancha, el problema suele ser alineación entre cierre y cerradero, tornillos flojos, suciedad o una hoja que ya no asienta en su posición original. No uses el pestillo para arrastrar una ventana que requiere mucha fuerza: puedes romper el herraje sin corregir la causa.
Cierra la ventana a mano y compara la alineación
Mira si el gancho o leva queda por encima, debajo o desplazado respecto al cerradero. Una diferencia pequeña orienta hacia ajuste de herraje, no hacia sustituir todo el pestillo.
Aprieta tornillos flojos antes de mover piezas
Un cerradero que se ha desplazado puede volver a su posición al fijarlo correctamente. Si el tornillo gira sin agarrar, repara el anclaje en vez de apretarlo más.
No compenses una hoja descolgada moviendo el pestillo sin límite
Si la ventana roza o deja huecos, el problema principal está en alineación, bisagras o rodillos. Mover mucho el cerradero puede hacer que cierre el pestillo pero deje un mal sellado.
Un cierre roto debe sustituirse por pieza compatible
No improvises con tornillos que bloqueen una salida de emergencia o alteren una ventana de evacuación. Usa herrajes del sistema y conserva cualquier función de apertura necesaria.