Una llama piloto que se apaga puede deberse a corriente de aire, termopar o sensor defectuoso, piloto sucio, control de gas o problemas de combustión. No ajustes válvulas de gas ni anules dispositivos de seguridad. Si hueles o escuchas una fuga de gas, sal de la vivienda sin accionar luces ni teléfonos y contacta al servicio de gas o emergencias desde fuera.
Ante olor a gas, no intentes volver a encender
Apaga cualquier intento y sal. No busques la fuga con una llama ni generes chispas accionando interruptores. La prioridad es que el suministro y el aparato sean evaluados antes de regresar o volver a encender.
Sigue únicamente el procedimiento de encendido del fabricante
Algunos calentadores tienen encendido electrónico y otros un botón/piloto accesible. Lee la etiqueta del aparato y respeta tiempos de espera. Si el control no mantiene la llama después del procedimiento normal, no lo mantengas presionado ni lo bloquees en posición.
Una llama que se apaga al soltar el mando apunta al circuito de seguridad
El termopar o sensor confirma que hay llama antes de permitir gas continuo. Suciedad, posición incorrecta o fallo pueden impedir esa confirmación, pero diagnosticar o sustituir componentes de gas debe hacerse según el fabricante y requisitos locales.
Apagados repetidos justifican servicio
Ventilación, tiro, control de gas o combustión pueden estar implicados. Un calentador con hollín, llama amarilla anormal, olor a quemado o piloto que falla repetidamente debe quedar fuera de servicio hasta revisión por personal cualificado.
Fuentes
- U.S. Consumer Product Safety Commission — Winter Weather Safety Tips — Ante olor o sonido de fuga de gas, salir sin accionar dispositivos eléctricos y contactar desde fuera.