Una bomba de sumidero que no arranca puede haber perdido alimentación, tener el flotador bloqueado, una descarga obstruida o un motor averiado. Como suele estar rodeada de agua, la seguridad eléctrica es prioritaria: no toques enchufes, cables o la bomba si están mojados y siguen conectados. Empieza por observaciones desde un punto seco.
Comprueba alimentación solo desde una zona seca
Mira si el circuito ha disparado y si el interruptor de circuito por falla a tierra (GFCI), común en instalaciones de EE. UU. y Canadá, o diferencial correspondiente indica fallo, sin meterte en agua. Rearma una sola vez si el entorno está seco y no hay daño visible; si vuelve a disparar, deja el circuito fuera de servicio.
Observa el flotador y el nivel del pozo
Un flotador atrapado abajo puede impedir el arranque aunque el agua suba. Con energía aislada de forma segura, retira objetos accesibles que lo bloqueen. No puentes el interruptor del flotador ni sujetes contactos manualmente.
Comprueba si la descarga está congelada u obstruida
Una salida bloqueada puede hacer que la bomba zumbe, se proteja o no evacue. Revisa el extremo exterior y tramos visibles; no desmontes una tubería presurizada con el equipo funcionando.
Agua subiendo con bomba parada requiere un plan alternativo
Si el nivel se acerca al borde, limita fuentes de agua al sótano y usa una bomba de respaldo solo con una alimentación segura y prevista para entorno húmedo. Si hay riesgo de inundación o electricidad mojada, llama a servicio profesional o emergencias según la situación.