La sal del lavavajillas es sal regeneradora de grano adecuado para el descalcificador interno de ciertos modelos, no sal de mesa para echar en la cuba. Solo se usa cuando la máquina incorpora un depósito específico y el manual lo indica, normalmente en zonas de agua dura. Algunos mercados y lavavajillas no utilizan este sistema.
Comprueba primero si tu lavavajillas tiene depósito de sal
Suele haber un tapón grande en el suelo de la cuba, pero no todos los modelos lo incluyen. Consulta el manual y no confundas ese depósito con el de detergente o abrillantador.
La sal regenera el sistema de ablandamiento interno
El descalcificador intercambia minerales del agua para reducir depósitos; la sal permite regenerar su medio de intercambio. No actúa como limpiador directo sobre platos ni reemplaza el detergente.
Usa sal específica, no sal de mesa
Sal fina, yodada o con antiapelmazantes puede no ser adecuada para el depósito y favorecer obstrucciones o residuos. Compra el tipo indicado por el fabricante y llena sin forzar el tapón ni derramar grandes cantidades en la cuba.
Ajusta el sistema a la dureza real del agua
Muchos lavavajillas permiten programar un nivel de dureza para decidir cuánto regenera. Consulta a tu proveedor de agua o una medición fiable y configura según el manual; una regulación incorrecta puede gastar sal de más o dejar depósitos.