Preparar una casa para una ola de calor significa reducir ganancias de calor, comprobar que la refrigeración y ventilación funcionan y tener un plan si falla la electricidad. Haz las tareas antes de los días más calientes: limpia filtros, crea sombra, identifica la habitación más fresca y ten claro dónde ir si la vivienda no puede mantenerse a una temperatura segura.
Comprueba aire acondicionado, filtros y desagües antes del calor
Prueba el sistema con antelación, cambia un filtro sucio y comprueba que entradas y salidas de aire estén libres. Un equipo que ya hace ruidos, pierde agua o no alcanza temperatura necesita servicio antes de trabajar al máximo durante varios días.
Reduce sol directo durante las horas más calientes
Cierra persianas o cortinas en ventanas soleadas y usa sombra exterior segura cuando exista. Ventila por la noche solo si el aire exterior es realmente más fresco y la seguridad de ventanas lo permite.
Prepara un plan para cortes de luz
Carga baterías externas, ten linternas y conoce centros de refrigeración u otros lugares frescos de tu zona. Ready.gov recomienda buscar una opción de enfriamiento si no hay aire acondicionado y nunca dejar personas o mascotas en un vehículo cerrado.
Reduce calor generado dentro de casa
Evita usar horno y otros equipos de gran carga en las horas más calientes cuando sea práctico. Cocina con métodos que desprendan menos calor, mueve tareas de lavandería a horas frescas y mantén agua disponible para quienes viven en la casa.
Fuentes
- Ready.gov — Extreme Heat — Preparación del hogar para calor extremo, refrigeración, cortes de energía y reducción de exposición al calor.