Una puerta que baja y vuelve a subir está respondiendo a un sistema de seguridad o a resistencia mecánica. Sensores desalineados, suciedad en el umbral, ajuste de fuerza o recorrido incorrecto y una puerta que se atasca pueden provocar reversa. No aumentes fuerza a ciegas para vencer un obstáculo.
Observa en qué punto exacto invierte el movimiento
Si vuelve a subir inmediatamente, revisa sensores y línea de visión. Si casi toca el suelo antes de invertir, el ajuste de recorrido, el umbral o resistencia al final del movimiento gana probabilidad.
Limpia sensores y despeja el umbral
Polvo, telarañas, hojas o un soporte movido pueden interrumpir el haz. Corrige solo alineación accesible según el manual y no inmovilices sensores apuntándolos entre sí fuera de su posición normal.
Comprueba que la puerta se mueva libremente
Con el motor desacoplado solo mediante el procedimiento del fabricante y con la puerta en posición segura, una puerta equilibrada debería moverse sin grandes atascos. Si está pesada, torcida o se engancha, no ajustes fuerza del motor para compensarlo.
Ajusta límites solo con el procedimiento del modelo
Los límites indican al motor dónde detenerse. Cambiarlos demasiado puede crear presión contra el suelo o anular una protección. Sigue incrementos pequeños del manual y vuelve a probar la reversa de seguridad después.