Una llama de gas normalmente debe ser estable y predominantemente azul. Un destello naranja ocasional puede venir de sales, polvo o humedad, pero una llama amarilla o naranja persistente, débil, con hollín o acompañada de olor puede indicar combustión deficiente. No ajustes internamente el suministro de gas por tu cuenta.
Observa si el color es puntual o persistente
Unos destellos naranjas después de limpiar, usar humidificador o cocinar con sales no significan lo mismo que todos los quemadores amarillos durante todo el uso. Apaga y deja enfriar antes de cualquier limpieza accesible.
Limpia tapas y orificios solo cuando estén fríos
Una tapa mal colocada o restos de comida pueden distorsionar la llama. Retira solo piezas que el manual identifica como desmontables, limpia sin agrandar orificios y vuelve a colocarlas completamente secas.
Hollín o llama persistentemente amarilla necesita revisión
Si ollas ennegrecen, la llama se desprende, hay combustión irregular o el color no mejora tras limpieza básica, deja de usar ese quemador y pide revisión del aparato y ventilación.
Ante olor a gas, sal de la vivienda
No enciendas ni apagues interruptores ni intentes comprobar quemadores. Evacua y contacta al servicio de gas o emergencias desde fuera; un detector de monóxido de carbono (CO) no sustituye la respuesta ante olor a gas combustible.
Fuentes
- U.S. Consumer Product Safety Commission — Winter Weather Safety Tips — Ante olor o sonido de una posible fuga de gas, salir y contactar desde fuera sin accionar dispositivos eléctricos.