Una secadora que no arranca puede tener la puerta sin detectar, un ajuste que impide inicio, falta de alimentación, un automático disparado o un componente interno de seguridad abierto. Empieza por controles externos; no hagas pruebas con tensión ni puentes interruptores térmicos o de puerta.
Confirma puerta, botón de inicio y ajustes
Cierra la puerta hasta oír o sentir el enganche y revisa bloqueo infantil, inicio diferido y selección de ciclo. Algunos modelos requieren mantener pulsado Inicio varios segundos; usa el manual antes de asumir una avería.
Comprueba alimentación desde fuera
Verifica que el enchufe esté firme y que el circuito no haya saltado. En secadoras eléctricas de alta potencia puede haber un interruptor bipolar; rearma una sola vez desde apagado completo y no sigas si vuelve a dispararse.
Una puerta que no activa el seguro puede impedir arranque
Si la puerta no cierra, la pestaña está rota o el equipo no detecta el cierre, limpia la zona y revisa piezas visibles. No mantengas pulsado ni puentes el interruptor de puerta para hacer funcionar la máquina.
Fusible térmico o fallo interno requiere reparar la causa
Un fusible térmico puede abrirse por sobrecalentamiento debido a flujo de aire deficiente u otra avería. Sustituirlo sin revisar conducto, filtro y causa de temperatura puede repetir el fallo; el diagnóstico interno corresponde a servicio con alimentación desconectada.
Fuentes
- U.S. Consumer Product Safety Commission — Electrical Safety — Criterios de seguridad eléctrica doméstica y señales que requieren detener el uso o pedir ayuda profesional.