Limpieza

Cómo arreglar un pomo o manilla de puerta flojo

Un pomo o manilla flojo suele deberse a tornillos de montaje, un tornillo prisionero o un eje que ha cogido holgura. La reparación empieza identificando qué pieza se mueve y apretando solo el elemento correcto, porque forzar tornillos pequeños puede dañar roscas o mecanismo.

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Un pomo o manilla flojo suele deberse a tornillos de montaje, un tornillo prisionero o un eje que ha cogido holgura. La reparación empieza identificando qué pieza se mueve y apretando solo el elemento correcto, porque forzar tornillos pequeños puede dañar roscas o mecanismo.

Comprueba qué parte tiene holgura

Sujeta la roseta contra la puerta y mueve solo el pomo o manilla. Si gira sobre el eje, busca su tornillo prisionero; si se mueve todo el conjunto, revisa los tornillos que unen ambas caras.

Aprieta tornillos de montaje de forma uniforme

Alterna entre tornillos para que la roseta quede plana y el pestillo siga moviéndose libremente. Detente cuando el conjunto esté firme; apretar hasta deformar la puerta o el mecanismo crea fricción y puede romper piezas.

Ajusta el tornillo prisionero sobre la zona correcta del eje

En modelos con pequeño tornillo lateral, alinea la manilla y aprieta sobre la cara plana o ranura prevista. Si el tornillo no agarra porque la rosca está dañada, reemplazarlo es mejor que usar pegamento.

Cambia piezas desgastadas si la holgura vuelve

Un muelle interno, eje o casquillo gastado puede seguir moviéndose aunque los tornillos estén firmes. Si el pestillo no retorna, la manilla se descuelga o el juego reaparece enseguida, sustituye el componente o el conjunto.