El agua amarilla puede deberse a hierro, sedimento fino, corrosión o, en algunos pozos, materia orgánica natural. Como el tono por sí solo no identifica la sustancia, conviene comparar agua fría y caliente, varios grifos y si el cambio coincide con trabajos o un periodo de poco uso.
Deja correr brevemente agua fría y observa si cambia
Si el color aparece tras muchas horas sin uso y se aclara pronto, puede venir de agua estancada en una rama o corrosión local. Si permanece igual, no sigas desperdiciando agua sin investigar el origen.
Compara varios puntos y el agua caliente
Amarillo solo en un grifo sugiere aireador o tubería local; solo en caliente orienta hacia el calentador. En toda la casa con agua fría, comprueba red municipal o pozo.
Agua de pozo necesita análisis si el color persiste
Hierro y materia orgánica requieren tratamientos diferentes y pueden coexistir con otros problemas. Un análisis adecuado evita elegir filtros por color sin saber qué está presente.
No uses el color como única prueba de seguridad
Si hay olor extraño, turbidez, enfermedad, inundación del pozo o aviso del proveedor, sigue indicaciones sanitarias específicas. Agua que parece clara tampoco garantiza ausencia de contaminantes.
Fuentes
- Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. (EPA) — WaterSense Home Maintenance — Mantenimiento doméstico relacionado con agua, fugas, accesorios y eficiencia.