Lavar ropa blanca y de color junta puede funcionar con prendas estables, pero aumenta el riesgo de transferencia de tinte. La decisión depende de la solidez del color, la temperatura y cuánto te importe mantener los blancos brillantes.
Separa prendas nuevas, rojas y muy oscuras
Las prendas nuevas y los tonos intensos liberan más tinte durante los primeros lavados. Lávalos por separado o con colores similares hasta comprobar que dejan de transferir color.
Agua más fría reduce parte del riesgo
El agua fría o templada suele limitar la migración de tinte frente a temperaturas altas, aunque no convierte una prenda que destiñe en segura. Sigue siempre la etiqueta de cada tejido.
Los blancos delicados y los que quieres muy brillantes ganan con separación
Detergentes, blanqueadores seguros y temperaturas adecuadas para blancos pueden no ser compatibles con colores. Separar permite usar el tratamiento correcto sin arriesgar decoloración de otras prendas.
Una prueba de color ayuda cuando hay duda
Humedece una zona interior poco visible y presiona con un paño blanco siguiendo las indicaciones del fabricante cuando proceda. Si transfiere tinte, lava esa prenda sola o con colores similares.
Fuentes
- American Cleaning Institute — Cleaning Tips — Métodos de limpieza doméstica, uso y dosificación de productos y compatibilidad con materiales.