Un lavavajillas que huele mal suele tener restos de comida en el filtro, agua retenida, suciedad en juntas o un problema de desagüe. Limpiarlo bien implica retirar la fuente física del olor antes de hacer un ciclo vacío con el producto que permita el fabricante.
Limpia el filtro y retira residuos visibles
Apaga el aparato según las instrucciones, saca el filtro accesible y retira restos del pozo, brazos y zona de la puerta. No introduzcas la mano en zonas con vidrio roto o piezas cortantes sin poder verlas bien.
Lava juntas y borde inferior de la puerta
Grasa y residuos pueden quedar fuera del alcance directo de los chorros. Usa un paño y limpiador compatible, prestando atención a pliegues sin tirar ni cortar la junta.
Comprueba si queda agua después del ciclo
Una pequeña cantidad en el sumidero puede ser normal según el modelo, pero agua sucia que cubre el fondo indica un problema de drenaje. Revisa filtro, manguera accesible y conexión de desagüe antes de intentar ocultar el olor con perfume.
Haz un ciclo de limpieza solo con productos compatibles
Usa el limpiador o procedimiento indicado por el fabricante y nunca mezcles lejía con ácidos, vinagre u otros productos. Si el olor vuelve rápidamente, investiga drenaje, conexión al fregadero o agua retenida en vez de repetir ciclos químicos.
Fuentes
- American Cleaning Institute — Cleaning Tips — Métodos de limpieza doméstica, uso y dosificación de productos y compatibilidad con materiales.