Solo deben lavarse los filtros que el fabricante identifica como reutilizables. Muchos filtros de climatización se sustituyen en lugar de limpiarse, y mojar un filtro desechable puede deformarlo o dañar su medio filtrante.
Confirma primero que el filtro sea lavable
Busca la referencia, etiqueta o manual del equipo. Si el filtro es de cartón plisado o está marcado como desechable, sustitúyelo; no intentes recuperar capacidad lavándolo.
Apaga el equipo antes de retirar el filtro
Detén el ventilador para que no aspire polvo mientras el filtro está fuera y sigue el acceso previsto por el fabricante. No abras paneles de servicio eléctricos para llegar a un filtro que no esté destinado al usuario.
Lava con el método indicado y sin dañar la malla
En filtros reutilizables, aspira suciedad suelta si se permite y aclara en la dirección recomendada con agua de presión moderada. Evita cepillos duros o productos que puedan degradar espuma, malla o tratamientos del filtro.
Reinstala solo cuando esté completamente seco
Un filtro húmedo puede favorecer olor, deformación o crecimiento biológico. Déjalo secar al aire sin calor excesivo, colócalo en la dirección correcta y verifica que el marco selle como antes.