Un olor a quemado en la secadora no debe ignorarse. Pelusa acumulada, una prenda atrapada, sobrecalentamiento o un componente eléctrico pueden causar el olor; detén el ciclo y encuentra la causa antes de volver a usarla.
Detén la secadora y deja enfriar
Apaga el equipo y desconéctalo si puedes hacerlo con seguridad. Si hay humo, llamas o el enchufe está caliente, aléjate y usa los servicios de emergencia apropiados en lugar de seguir inspeccionando.
Limpia filtro y revisa flujo de aire
Un filtro cubierto de pelusa y un conducto restringido elevan temperatura y tiempos de secado. Limpia el filtro, comprueba que la salida exterior abre y no uses la secadora si el aire es débil o el conducto está obstruido.
Busca material atrapado solo en zonas accesibles
Revisa tambor, junta de puerta y filtro por prendas pequeñas, plástico o residuos que puedan tocar superficies calientes. No desmontes paneles ni acerques manos a componentes internos energizados.
Olor eléctrico o repetido requiere reparación
Si el olor vuelve con ventilación limpia, o huele a cable, plástico o goma quemada, deja la secadora fuera de servicio. Correa, motor, cableado o calefactor pueden necesitar inspección profesional.
Fuentes
- U.S. Consumer Product Safety Commission — Clothes Dryer Safety — Prevención de incendios en secadoras, limpieza de pelusa y mantenimiento del conducto de ventilación.